Nuestra huerta orgánica refleja fielmente el origen mediterráneo del Castillo. Las plantas perennes como el alcaucil, el espárrago y la salvia, junto con otras aromáticas de la tradición culinaria europea, enmarcan los canteros de verduras que terminan en las mesas del restaurante.
El microclima de San Lorenzo permite que coexistan armoniosamente plantas tropicales como el mango, la chirimoya y la caña de azúcar con el nórdico kale y las legumbres más universales. Los árboles cítricos resaltan nuestro legado mediterráneo pero los imponentes paltos que rodean el Castillo afirman orgullosamente nuestra identidad latinoamericana.
La horticultura se hace en base a tierra de compostaje, práctica que hemos mantenido durante más de treinta años. No utilizamos ningún tipo de pesticida o fertilizantes químicos en los cultivos. Nuestro anhelo es llegar a producir alimentos orgánicos en forma sustentable para abastecer nuestro restaurante exclusivamente y así asegurar la calidad de nuestra comida.
Actualmente, El Castillo cuenta con la certificación ISO 14001, de gestión ambiental, otorgado por IRAM.